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sábado, 12 de enero de 2013

Dones genéticos

Mi expediente academico habla de dos dones, que me fueron concedidos por el mero hecho de apellidarme Nistal.
Una facilidad innata para asimilar la información que se daba en clase, ahorrándome horas de estudio.
En los días previos a los exámenes finales, mis compañeras se dejaban los codos frente a los libros, mientras yo me dedicaba a leer novelas y la mítica Superpop. Las notas no bajaban del notable alto y los sobresalientes en matemáticas, literatura y sociales, disculpaban una actitud, no muy acorde con el catolicismo impuesto en el centro, al que me dedicaba a desafiar continuamente.
Recuerdo a la Madre Josefina en su despacho diciéndome:
-Nistal, si sus notas reflejasen su actitud, la expulsaría una semana. No me obligue a ello.
Gracias a una buena herencia genética, terminé mis estudios sin conocer el esfuerzo.
Y gracias a mi actitud, nunca soporté el peso del cartel de "empollona".
Mi segundo don que se intuye al leer los informes trimestrales, es mi incapacidad frente a cualquier deporte que se base en mover el esqueleto. La única prueba que superaba era la de velocidad. Pero mi particular estilo arrancaba risas en mis compañeras y desesperación en el profesor de gimnasia. La gran tortura se encontraba en un rinconcito al fondo del gimnasio. El Plinton. Desde segundo de EGB, una de las pruebas inamovibles de cada examen, era dar una voltereta en un espacio minúsculo encima de monstruosos cajones de madera. Mi mayor orgullo fue graduarme, negándome a someter a tal riesgo mi adorada integridad física.
Me consta que el suficiente "pelao", con el que fui pasando cursos, se lo debo al resto de profesorado, que convencían al sr. Pedro, de no manchar mi inmaculado expediente con un suspenso bien merecido.
El destino es un niño travieso que juega muy bien con la ironía.
Mi nuevo trabajo, regalo de reyes, me obliga a reconciliarme con mi yo descoordinado e inculto en materias deportivas.
Soy la nueva diseñadora de equipaciones deportivas para clubs, federaciones y deportistas de los que nunca había oído hablar, pero que me consta, son reconocidos (si no de qué serían portadas de revistas del sector, que cuelgan debidamente enmarcadas, en la pared situada a mi derecha?).
En cuatro días he diseñado maillots de ciclismo, culottes de running, bañadores de natación...
Mientras no me obliguen a participar en una carrera (y pueda ocultar que no sé ir en bici...), creo poder hacerme un hueco en una empresa que apostó por mi experiencia y mi habilidad con el Illustrator.
Sé que no es muy creativo, pero robaré horas al sueño y las dedicaré a mis niños mimados, esos que revolotean por mi cabeza y siempre encuentran el camino de salida.
¿Quién dijo miedo?









6 comentarios:

  1. Interesantes anécdotas personales... :)

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  2. También en eso vidas paralelas. El mismo don y la misma actitud. Yo recuerdo a la profesora Loli, que me llegó a decir con 12 años "...porque siempre llegas con los deberes hechos, pero que sepas que tengo unas ganas de darte un sopapo bien dado." Su marido, que también fue mi profesor, Juan Pedro -alias "Apelo", un imbécil de tomo y lomo- llegó a dármelo, y sufro una ligera pérdida de audición en el oído izquierdo desde entonces. Mirando desde el lado positivo, siempre ha sido la excusa perfecta para desarrollar una sordera selectiva que bien ayuda en ocasiones.
    Y lo de la gimnasia y el plinton... Imagínate una gran "n", que sería el aparatejo de marras, ahora gira una L noventa grados; coloca la L sobre el aparato y te sale un croquis de mi relación con el aparato del infierno: tras la carrera el culo siempre en pompa, la barriga y el pecho pegados a su superficie superior. Y yo ni siquiera he acabado diseñando ropa de gimnasia.
    Eso sí, ¡qué partiditos de fútbol en el patio del colegio!
    Bicos.

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    1. Jajajaja!! Seguro que no tienes parentesco con ningún Nistal? Mi padre queria que hiciese un deporte extraescolar y durante una semana hice balonmano. Hasta que llamaron a casa para sugerirle un cambio... acababan de inagurar las clases de ajedrez!! El único deporte que se me dió bien!
      Un besazo!!

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  3. Me alegra que hayas encontrado trabajo, por lo que te sigo en el blog es una muy buena noticia. Y por lo creativo, siempre lo será más diseñar los maillots que sudarlos jaja

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    1. Gracias Jordi!
      Si tengo que sudar los maillots, volveré a la cola del inem! jajaja

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